Oración para el nuevo curso


Señor del Tiempo y de la Vida: gracias por esta nueva oportunidad de empezar y seguir
preguntando, buscando, aprendiendo, construyendo…

Quiero pedirte que mi mirada sea profunda y limpia para mirar con esperanza los días
que voy a compartir junto a mis compañeros, junto a los chicos y chicas y a sus
familias.

Acompáñame en la travesía del crecimiento, de la entrega, del amor y de la lucha por un
mundo más humano y más justo para todos.

Hazme caminar consciente y atento a todas las situaciones y personas con las que me iré
cruzando en este tiempo, que sepa mantener siempre la ilusión de amar como Tú nos
amas.

Quítame el miedo a los cambios y a las preguntas que oprimen mi corazón y mi mente,
y ayúdame a encontrar la mejor respuesta en cada ocasión.

Que dé la bienvenida con una sonrisa a todos los que me ofrezcan su mano y sepa crear
con ellos una red de acogida, de presencia, de implicación y solidaridad de modo que
cada nombre y cada historia me sean importantes.

Que reciba como un regalo personal tuyo cada una de las cosas creadas y sepa
disfrutarlas, pero también cuidarlas y compartirlas no sólo con los míos.

Que en cada uno de mis gestos durante este curso no falte ni la ternura, ni la compasión,
y que sepa comprender y acoger las alegrías y las tristezas de todos los que me rodean.

Que cada mañana despierte sereno y con energía, con un “gracias” en mi corazón y en
mis labios, y que mis palabras y mis hechos, pequeños o grandes, anuncien que tu
presencia sigue en viva entre nosotros.

Que mi espíritu esté abierto para descubrir lo que quieres de mí en cada momento y que
mi oración sea un tiempo de amor y docilidad a tu Palabra.

Siembra toda mi vida con semillas de paz y de esperanza, que me hagan crecer como
persona y mejorar el pequeño rincón de la tierra en el que me has puesto.

Te ofrezco todas las horas de este nuevo curso para que sin miedos ni falsas excusas,
sea capaz de enredarme en la vida de los demás ofreciéndoles lo mejor de mí.

Señor, sé Tú mi Roca, mi Fuerza, mi Consuelo y mi Apoyo… y aunque yo me olvide de
Ti, no te olvides nunca de mí. Amén.




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