UN ABRAZO


Un abrazo es mucho más que un gesto; es el festejo silencioso del encuentro, el consuelo que alivia el dolor, la alegría sincera de tener cerca a alguien que valoras profundamente. Un abrazo habla sin palabras, pone al descubierto lo que a veces no sabemos decir: nuestros sentimientos, nuestras fragilidades, nuestra necesidad de contención y afecto.

Un abrazo acerca los corazones, los pone a latir al mismo ritmo, nos permite sentir el calor del otro, su presencia, su humanidad. En un abrazo nos rendimos por un instante, nos entregamos y dejamos que el otro también lo haga. Es refugio. Es protección. Es ese espacio sagrado donde no hace falta nada más que estar.

¿Quién no ha necesitado alguna vez refugiarse en unos brazos cargados de ternura?

¿Quién no ha deseado desnudar el alma sin pronunciar una palabra, solo rodeando con amor a quien quiere?

Yo sí. Yo también lo necesito.

Y es tan grande esta necesidad, que ahora mismo, desde lo más hondo de mi ser, solo quisiera abrir los brazos… y abrazarte.

Encar 
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