Hacer el bien a los otros


El corazón de los seres humanos nace y renace cada día en función de los actos que realizamos.

Si sembramos y cuidamos el amor, recibiremos amor… por el contrario si sembramos egoísmo e individualidad recibiremos distancia y soledad.

¡Qué grande encontrar personas que abran su corazón a aquel que le necesita!

¡Qué grande unir las manos formando una cadena por un mismo fin!

¡Qué grande ayudar a los otros ofreciéndoles aquello que somos!

La bondad de las personas se manifiesta en los hechos, se contagia con la vida y se reproduce con la constancia y la mirada limpia.

¡Que nuestros brazos estén siempre dispuestos a la creatividad y fortaleza de aquellos que quieren ser felices haciendo el bien a los otros!

Encar_AM
www.reflejosdeluz.net



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