NO ABANDONES LA ESPERANZA


No abandones la esperanza.

Ella es la fuerza silenciosa que te impulsa a seguir, incluso cuando todo parece perder sentido. Cuando sientas que ya nada importa, aférrate a tu fe. Nunca dejes de creer en Dios, porque mientras creas, siempre tendrás una razón para intentarlo.

No permitas que tu felicidad dependa de otros; llévala contigo, en tus propias manos, para que nunca se aleje. No esperes que los sueños lleguen por sí solos. Sal a buscarlos con el alma despierta, confiando en que la vida siempre te encontrará a mitad del camino.

No pienses que has fracasado solo porque tus planes no salieron como esperabas. Cada vez que descubres algo nuevo sobre ti o sobre la vida, estás creciendo. Cada paso, incluso el más pequeño, cuenta.

No hagas nada que lastime tu dignidad ni comprometas tu valor. Sentirte bien contigo mismo es la base para disfrutar de la vida con plenitud. No olvides reír, ni tengas miedo de llorar. Porque cuando ríes y lloras, cuando sientes con el alma, es cuando realmente estás vivo.

Encar 
www.reflejosdeluz.net



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